La nochebuena se convirtió en un símbolo navideño universal, razón por la que pone el nombre del territorio mexicano muy en alto, ya que sus orígenes se atribuyen al campo nacional.
Es considerada una de las plantas ornamentales más importantes de México, pues existen más de 20 variedades que son cultivadas en sus tierras, la flor de nochebuena crece entre los meses de noviembre y diciembre. Entre las variedades con las que se cuenta están: las rojas, amarillas, morado, rosa, blanco, rayado y marmoleado.
Los estados que siempre se encuentran con los mayores niveles de producción a nivel nacional son: Morelos, Michoacán, Puebla, Ciudad de México y el Estado de México.
Para nuestros antepasados la nochebuena era una flor cultivada con propósitos medicinales ya que aliviaba infecciones respiratorias y afecciones del corazón.
Fue en la época de la colonización española cuando las flores comenzaron a utilizarse como un elemento cristiano y parte de la decoración navideña a causa de sus flores rojas.
Dicho elemento fue llevado a países como Estados Unidos y Europa en 1825 por el entonces embajador norteamericano en México Joel Roberts Poinsett, razón por la que en esas regiones la flor se conoce como Poinsettia.
Cada ocho de diciembre en México tiene lugar el Día Nacional de la Nochebuena para resaltar su importancia cultural y extender su origen nacional.









