Tras la pandemia, en territorio mexicano la orfandad se volvió un problema más visible y severo; ya que muchas niñas, niños y adolescentes se quedaron sin su núcleo familiar principal.
Estos infantes se quedaron sin personas a las cuales recurrir, México sufre un problema serio al hablar de orfandad infantil, posicionándose en el tercer lugar sólo por debajo de India y Brasil.
A las causas de orfandad, se tienen que sumar las muertes por violencia criminal, como referencia por eventos criminales se han contabilizado entre 30 mil y 40 mil huérfanos, de acuerdo a la información del Foro “El Impacto del Tráfico de Armas en Niños, Niñas y Adolescentes; México Ante el Desafío de la Violencia».
La orfandad abre la puerta para que las infancias sufran distintos tipos de violencia, pues en muchas ocasiones no llegan a las instituciones adecuadas y teniendo en cuenta su vulnerabilidad una gran mayoría termina en manos del crimen organizado ya que los proveen de comida y dinero, los utilizan a conveniencia y después los desechan.
Aunque en México los principales generadores de orfandad son los criminales, en el resto del mundo las guerras y los conflictos armados son el principal enemigo razón por la que cada seis de enero se conmemora el Día Mundial de los Huérfanos de Guerra.





























