Derivado del proceso arancelario que impuso el gobierno de Estados Unidos de América a México, Canadá y otros países, respecto a la importación de aceros y aluminios, en Tlaxcala ya se registran estragos en materia de empleo.
Y es que esta medida que ya se ha establecido en un 50 por ciento de aumento arancelario impacta en el precio de electrodomésticos y productos electrónicos como refrigeradores, lavadoras, estufas, teléfonos celulares, pantallas, computadoras, microondas, hornos, entre otros.
En este rubro de producción, la planta Schneider Electric inició desde el mes de marzo una ola de despidos que en su primera etapa fue de 500 empleos menos, mientras que en recientes fechas, y hasta ahora, se contabilizan cerca de mil 800 despidos.
Lo anterior, en voz de los empleados, es una estrategia que ha afectado a los trabajadores con menor antigüedad y la empresa busca quedarse con una planta laboral de 800 tlaxcaltecas.
Esto como parte de la difícil situación que ha dejado la imposición de aranceles de Estados Unidos, lo que a primera vista ha impactado ya en los empleos que se generan en la industria tlaxcalteca.
Es de recordar que en el mes de mayo del año 2023, esta industria de componentes eléctricos amplió sus instalaciones y capacidad productiva, sin embargo, hoy buscan minimizar el impacto económico que reflejan los impuestos de exportación hacía Estado Unidos.
Además de este impacto negativo en los empleos, también se considera aumentos en materiales para la construcción como la varilla, además de productos envasados en aluminio como refrescos, jugos y cervezas.



























