Tras años de descenso en su nivel, muestra una recuperación alentadora en medio de la temporada de lluvias
La Laguna de Acuitlapilco, ubicada al sur de la ciudad de Tlaxcala, ha sido por años un espejo de agua emblemático que refleja tanto la riqueza natural del estado como los desafíos ambientales que enfrenta. Durante la actual temporada de lluvias de mayo y junio 2025, este cuerpo de agua ha mostrado signos alentadores de recuperación gracias a una combinación de condiciones climáticas favorables y acciones de intervención local.
Históricamente, la laguna ha sufrido una disminución constante en sus niveles debido a la sequía prolongada, la sobreexplotación de los mantos freáticos, el crecimiento urbano desordenado y las descargas de aguas residuales. Sin embargo, desde finales de 2024 y durante los primeros meses de 2025, diversas acciones impulsadas por autoridades, organizaciones civiles y vecinos han comenzado a rendir frutos.
Entre las principales medidas destaca el desazolve de barrancas afluentes, que ha permitido un mejor escurrimiento hacia la laguna. Asimismo, se ha logrado reducir significativamente la descarga de aguas residuales, mejorando la calidad del agua y permitiendo que los niveles se estabilicen. A finales de 2024, la laguna ya había recuperado aproximadamente 2.16 metros en su nivel de agua, cifra que se ha mantenido estable durante los meses recientes.
El pronóstico climático de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para esta temporada anticipa lluvias ligeramente por encima del promedio histórico, debido a condiciones neutrales en el fenómeno de El Niño. Estas precipitaciones, junto con los esfuerzos de rehabilitación, han contribuido a que el nivel de la laguna no solo se mantenga, sino que incluso registre ligeros incrementos en comparación con años anteriores.
Además de las labores técnicas, se han instalado 250 estacas de delimitación y se han construido tres puentes peatonales, acciones que buscan proteger el ecosistema y controlar el uso humano del entorno. Sin embargo, expertos y autoridades coinciden en que, pese a los avances, la recuperación de la laguna aún es frágil y dependerá de un trabajo sostenido y coordinado entre sociedad, gobierno y la correcta gestión del acuífero de La Malinche, del cual se alimenta indirectamente.
La Laguna de Acuitlapilco continúa siendo un símbolo del patrimonio natural tlaxcalteca, y su recuperación parcial durante esta temporada de lluvias es un recordatorio de que, con voluntad y acciones conjuntas, es posible revertir el deterioro ambiental. No obstante, el reto será mantener estos esfuerzos a largo plazo para garantizar su preservación para futuras generaciones.







