Si bien no existen datos respecto a la prevalencia exacta del trastorno de lenguaje conocido como “tartamudez” en el estado de Tlaxcala, la Asociación Mexicana de la Tartamudez apunta a que en el país existían más de 1.5 millones de individuos viviendo con él.
Mientras que las cifras de la Universidad Nacional Autónoma de México, señalan que, en promedio, un cinco por ciento de los niños entre dos y cinco años sufrían episodios de tartamudez con frecuencia.
La tartamudez es un trastorno comunicacional que tiene como característica la interrupción involuntaria al hablar, provocando en la persona que lo padece miedo, estrés y tensión muscular en la cara y cuello.
Gran parte de los casos de tartamudez comienzan a manifestarse entre los dos y los cuatro años, a pesar de que muchos infantes, suelen superar sus problemas de tartamudez durante la adolescencia, mientras que un pequeño porcentaje mantiene el problema de forma crónica.
A nivel nacional, la Secretaría de Salud señala que el costo promedio de la terapia del habla puede variar desde cientos hasta los miles de pesos por sesión; los factores que suelen influir son la clase de especialista, el tipo de tratamiento, integración de terapias de apoyo y psicología.
El contar con respaldo del entorno, como la familia, amigos, escuela, su ambiente laboral o todas las personas con las que convive a diario, le servirá para desarrollar sus habilidades comunicativas y, en caso de ser un problema permanente, se le permite mantener una vida plena.
De no contar con un círculo de apoyo, la tartamudez puede derivar en otro tipo de problemas, como depresión y otras cuestiones que pueden llevar al aislamiento social. Por lo que cada 22 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Tartamudez, como una fecha para brindar apoyo a estos individuos.








