Un día como hoy, pero del año 2005, un equipo de la Universidad de Cardiff, Reino Unido, publicó el descubrimiento de VIRGOHI21, una galaxia compuesta casi totalmente por materia obscura, lo cual la convirtió en la primera de su clase que prácticamente no cuenta con estrellas visibles.
Su detección fue posible gracias al uso de radiotelescopios, que permitieron observar la rotación de gas hidrógeno, con estos datos se sugirió la presencia de una inmensa cantidad de materia obscura responsable de mantenerla unida.
Dicho trabajo abrió el camino para comenzar más investigaciones respecto a las estructuras masivas en el universo compuestas por materia obscura, ya que la comprensión de estos cuerpos es clave para entender la composición del cosmos.
Uno de los descubrimientos más recientes en este sentido justamente se dio a mediados de febrero de 2026, ya que la NASA dio a conocer CDG-2. una galaxia fantasma con una dimensión similar a la Vía Láctea que se desplaza por los confines del universo.
CDG-2, a diferencia de las agrupaciones estelares comunes, apenas emite luz, por lo que su localización se dificulta con telescopios convencionales de rastreo visual y fue necesario emplear otras técnicas.
Su localización fue un trabajo que se realizó gracias al análisis de datos del telescopio Hubble, el telescopio Subaru y el observatorio Euclid, que se analizaron mediante técnicas estadísticas avanzadas.
Este cumulo de galaxias está situado a unos 300 millones de años luz de la Tierra, identificado por medio de cuatro cúmulos globulares. Su luminosidad total equivale aproximadamente a seis millones de estrellas similares al Sol, cifra que es muy baja si se considera su volumen.
Su entorno es especialmente hostil debido a la densidad de las galaxias que conforman el llamado cumulo de Perseo, pues esta región tiene constantes interacciones gravitatorias, haciendo muy probable que el hidrogeno gaseoso fuera arrancado de su interior, este gas es fundamental para la formación estelar, sin él la galaxia quedó detenida en el tiempo, dominada por la obscuridad.
Ambos descubrimientos hechos en febrero, pero de distintos años, demuestran lo importante que es continuar con la exploración espacial para comprender y respetar el universo al que el planeta pertenece.




























