El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) actualiza las Líneas de Pobreza (LP) correspondientes a febrero de 2026, según ámbitos rural y urbano.
Estas ofrecen un referente monetario que determina si los ingresos de la población son suficientes para adquirir bienes, servicios y alimentos que conforman las canastas alimentaria y no alimentaria.
El cálculo se realiza con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). El objetivo es establecer un umbral monetario para la medición de la Pobreza Multidimensional (PM) en México.
Inflación general en México
La inflación general anual de febrero de 2026 fue de 4.0 por ciento, lo que representó un aumento de 0.2 puntos porcentuales respecto a febrero de 2025 (3.8 por ciento).
Por su parte, la inflación general mensual de febrero de 2026 (0.5 por ciento) aumentó en 0.1 puntos porcentuales respecto al mes anterior. Esta regresó a nivel similar al que se registró en octubre de 2024, mes en el que la inflación fue de 0.5 por ciento.
En febrero de 2026, los cambios porcentuales mensuales de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos (LPEI), referentes a la canasta alimentaria, fueron de 1.3 por ciento en el ámbito rural y de 1.2 por ciento en el urbano.
El rubro de jitomate fue el de mayor incidencia en la variación en el ámbito rural y en el urbano, aunque con mayor incidencia en el rural.
En segundo lugar, en el ámbito rural, fue el de limón y en el urbano, el de papa. En tercer lugar, se ubicaron el de papa en el ámbito rural y el de limón en el urbano.
Respecto al comportamiento anual de las LPEI, el cambio porcentual fue de 5.6 por ciento en el ámbito rural y de 6.5 por ciento en el urbano. En ambos casos, el incremento superó la inflación general anual (4.0 por ciento), al ubicarse 1.6 y 2.5 puntos porcentuales por encima en el ámbito rural y urbano, respectivamente.
Al comparar el ritmo de crecimiento de la variación anual de las LPEI en febrero de 2026 con lo registrado en el mismo mes de 2025 —cuando la variación anual fue de 1.8 por ciento en el ámbito rural y de 3.1 por ciento en el urbano—, se observa un incremento de 3.8 y 3.4 puntos porcentuales, respectivamente.








