Al hablar de actividad deportiva a nivel estatal durante el primer trimestre de 2026, el territorio se ha consolidado como un gran referente al ser sede de diferentes eventos con una alta participación y, en consecuencia, una gran derrama económica y promoción de Tlaxcala.
Tan solo el torneo nacional de judo “Tomoyoshi Yamaguchi” contó con más de mil 400 asistentes, mientras que la Copa Presidente de Tiro con Arco superó los 600 participantes. Por su parte, el Tour Mundial de Voleibol de Playa disputó más de 150 partidos y más de 10 mil personas disfrutaron del evento.
A estos sucesos se suman las etapas regionales de disciplinas como boxeo, atletismo y basquetbol rumbo a la Olimpiada nacional.
El hecho de que la población en general pudiera disfrutar de estos eventos de manera cercana trae diferentes beneficios, ya que, de acuerdo con múltiples estudios, el deporte funciona como una herramienta de educación indirecta. Esto se apoya en situaciones como: Al observar a un deportista de alto rendimiento, muchos individuos se inspiran a llevar estilos de vida más activos; son responsables de generar un sentido de comunidad e identidad cuando se apoya a un equipo, si las acciones del deporte tienen lugar de manera correcta se fomenta la práctica de actitudes y valores como el respeto, la perseverancia, la disciplina y la unión por un objetivo en común.
Al tomar en cuenta la alta carga positiva al desarrollo de un individuo, no es de extrañar que las Naciones Unidas decidiera proclamar un día en torno al deporte y su papel en la paz mundial, con la conmemoración cada 6 de abril del Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz.
La fecha elegida brinda un homenaje a la inauguración de los Juegos Olímpicos celebrados en Atenas, Grecia, durante la misma fecha, pero de 1896, ya que estos son considerados los primeros juegos olímpicos celebrados en la era moderna, marcando el renacimiento de una tradición global que tiene como objetivo la unión del mundo mediante una competencia pacífica.








