Un día como hoy 7 de abril, pero de 2001, se lanzaba la nave Mars Odyssey, una misión de la National Aeronautics and Space Administration (NASA) del tipo orbitador, que es considerada la primera nave en crear un mapa global de los elementos de la superficie marciana.
Esta, que era su misión principal, tuvo lugar desde febrero de 2002 hasta agosto de 2004.A pesar de esto, durante este 2026, la Odyssey ostenta el récord de la misión activa más larga en órbita alrededor de un planeta distinto a la Tierra, pues actualmente continua con el estudio de nubes, niebla, hielo y cartografiar rocas en la superficie de Marte.
A punto de cumplir los 25 años dentro de esta órbita, el Odyssey ha sido responsable de transmitir más de un millón de imágenes y unos 150 gigabytes de datos.
Es gracias a los resultados aportados por el Mars Odyssey, que sigue en pie la estrategia general para la exploración de Marte, que consiste en “seguir el rastro de agua”, ya que ha sido la responsable de encontrar el hielo de agua en las regiones polares y la radiación en la órbita baja, datos que son básicos dentro de las excursiones humanas que se planean a futuro.
Una gran parte de estos datos son obtenidos por su Sistema de Emisión Térmica (THEMIS) que observa en luz visible e infrarroja, este sistema fue diseñado para medir las temperaturas por varias horas.
Sin embargo, esta no es la única misión con el objetivo de asegurar la integridad humana en su camino por el espacio. Un ejemplo de esto es el Artemis II, que despego el primero de abril de 2026. Sus objetivos claves son probar los sistemas de soporte vital para la futura misión Artemis III, convirtiéndose en una misión histórica al marcar el regreso del hombre a la Luna después de 50 años.
Aunque el hecho de que ambas misiones partieran en abril con el objetivo de explorar puede parecer coincidencia, lo cierto es que tiene que ver con cuestiones técnicas. Durante estos años, el mes de abril para ambas misiones, la posición geométrica de los cuerpos celestes se encontraba en perspectivas óptimas para que el viaje sea lo más eficiente posible, el menor consumo de combustible, iluminación y seguridad para los viajeros, por lo que en los dos casos aquí expuestos abril es el mes perfecto para sus respectivos viajes espaciales.








