Las autoridades reportaron 75 incendios forestales al cierre de abril de 2026; mientras que la zona de La Malinche es la que concentra la mayor incidencia y daños
Los incendios forestales en Tlaxcala alcanzaron los 75 casos al corte del 29 de abril de 2026, con una afectación total de 507.17 hectáreas, de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente (SMA).
La mayoría de estos incendios se registró en zonas cercanas y dentro del Parque Nacional La Malinche, lo que encendió alertas por el impacto ambiental y la necesidad de reforzar acciones preventivas en el estado.
Dentro del Parque Nacional La Malinche se contabilizaron 53 incendios, los cuales dañaron 186.94 hectáreas; en tanto, fuera de esta área natural protegida se reportaron 22 incendios, con una afectación mayor que asciende a 320.23 hectáreas, lo que refleja que el problema no se limita a una sola zona, sino que se extiende a distintos puntos del territorio tlaxcalteca.
Los municipios con mayor superficie forestal afectada por incendios son Chiautempan, Tetla de la Solidaridad y Zitlaltepec de Trinidad Sánchez Santos; a su vez que en el número de siniestros, destacan Chiautempan, Huamantla, San Francisco Tetlanohcan y nuevamente Zitlaltepec, lo que posiciona a estas demarcaciones como focos rojos en la atención de incendios.
Ante este panorama, las autoridades estatales reiteraron que la prevención de incendios es una responsabilidad compartida, por lo que la SMA hizo un llamado a la población para reportar de inmediato cualquier conato de fuego a los números 800-737-0000 o al 911, con el objetivo de reducir tiempos de respuesta y evitar que los daños escalen.
Además, se subrayó que el trabajo coordinado entre dependencias busca contener el avance de los incendios y proteger las áreas naturales del estado, aunque la incidencia actual evidencia que los esfuerzos requieren también de mayor conciencia ciudadana.
La cifra acumulada coloca a los incendios como uno de los principales retos ambientales en Tlaxcala durante esta temporada, en un contexto donde cada hectárea afectada representa pérdida de biodiversidad y un golpe directo al equilibrio ecológico del estado.








