A principios de mayo de 1960, la Food and Drug Administration aprobó en Estados Unidos la comercialización de Envoid-10, la primera píldora anticonceptiva de administración oral en el mundo. Su uso es considerado un hito histórico, médico y social, pues otorgó a las mujeres el control reproductivo que les permitió incorporarse en todos los ámbitos de la vida.
La píldora anticonceptiva, por tanto, sigue siendo uno de los métodos más usados por parte de las mujeres, ya que, aunque al contrario de los denominados de barrera no protege de las enfermedades de transmisión sexual, si permite un control natal eficiente y, muchas veces, una fuente de tratamiento para problemas hormonales.
El uso del método anticonceptivo adecuado, dependerá de las necesidades y el ritmo de vida de cada individuo. En el caso del estado de Tlaxcala, se recomienda a la población en general acudir a los distintos centros de salud pública existentes para elegir el que resulte adecuado.
Dentro del territorio nacional los resultados de la Encuesta Nacional de Dinámica Demográfica del 2018 apuntan a que, dentro de la población femenina entre un 93.5 y 98.5 por ciento de las mujeres, entre los 15 y 49 años, utilizaba métodos hormonales como inyectables, el implante subdérmico, parches corporales, dispositivo intrauterino y, por supuesto la píldora anticonceptiva.
Lamentablemente, en el mismo documento se declara que, de las 31.2 millones de mujeres que declararon conocer las píldoras anticonceptivas, solo el 27.5 por ciento contestaron correctamente a su forma de uso. Eso significa que el porcentaje restante se encuentra en riesgo de tener un embarazo no deseado.
Sin embargo, la píldora anticonceptiva sigue gozando de su popularidad gracias a que, de ser bien usada, se goza de una alta eficacia, comodidad; pues no se depende de otro individuo para su uso y su reversibilidad, ya que al poco tiempo de dejar de usarse la fertilidad regresa rápidamente








