Aunque los embarazos en niñas de 10 a 14 años han disminuido en México, Tlaxcala continúa por encima del promedio nacional en este indicador vinculado principalmente a la violencia sexual.
La fecundidad forzada en niñas de entre 10 y 14 años continúa siendo una problemática presente en Tlaxcala. De acuerdo con el más reciente estudio del Consejo Nacional de Población (CONAPO), la entidad registró en 2025 una razón de fecundidad forzada de 1.95 nacimientos por cada mil niñas de ese grupo de edad, cifra superior al promedio nacional de 1.54.
El informe, presentado en febrero de 2026 por la Secretaría Técnica del CONAPO, define la fecundidad forzada como los embarazos ocurridos en niñas menores de 15 años, los cuales en la mayoría de los casos están asociados a situaciones de violencia sexual y representan una grave vulneración de derechos humanos.
Si bien el documento destaca que entre 2018 y 2025 la fecundidad infantil disminuyó en la mayor parte del país, Tlaxcala se mantiene entre las entidades con indicadores superiores a la media nacional. En el caso de las niñas de 12 a 14 años, la tasa de fecundidad forzada en la entidad fue de 3.09 nacimientos por cada mil niñas, prácticamente al nivel del promedio nacional de 3.07.
A nivel nacional, durante 2025 se estimaron 7 mil 887 nacimientos en niñas de 10 a 14 años, equivalente a alrededor de 22 casos diarios. Aunque esta cifra representa una reducción de 24.9 por ciento respecto a 2018, especialistas advierten que el problema sigue siendo una prioridad de salud pública y protección de la infancia.
El estudio señala que el embarazo a edades tan tempranas incrementa el riesgo de abandono escolar, limita las oportunidades de desarrollo y perpetúa condiciones de pobreza y desigualdad. Además, los cuerpos de niñas de estas edades no están completamente preparados para enfrentar un embarazo y parto, lo que aumenta los riesgos para su salud.
Entre los hallazgos nacionales destaca que la mayoría de las niñas madres no cuenta con trabajo remunerado, cerca de seis de cada diez viven en unión libre y una proporción importante abandona o interrumpe sus estudios. Asimismo, el informe identifica que muchos de los progenitores son mayores que las niñas, aunque persisten vacíos en los registros oficiales sobre su edad e identidad.
CONAPO subrayó que la reducción de estos casos requiere fortalecer las acciones de prevención de la violencia sexual, ampliar el acceso a educación integral en sexualidad y mejorar los mecanismos de protección para niñas y adolescentes, especialmente en estados donde los indicadores permanecen por encima del promedio nacional, como Tlaxcala.







