Santi Vila, el exconseller de Economía, pagó una fianza de 50 mil euros en la Audiencia Nacional, por la exigencia de la juez Carmen Lamela para salir de prisión, debido a la investigación en su contra por rebelión, sedición y malversación.
El exfuncionario realizó el pago después de pasar la noche en la cárcel Estremera de Madrid, junto a seis exconsellers quienes tienen prisión incondicional, según la juez.
Vila fue el único en salir de prisión, ya que la juez no ve riesgo de reiteración delictiva ya que «desistió voluntariamente de proseguir con el proceso soberanista» un día antes de la declaración de independencia.
Por su parte, Pau Molins, abogado de Vila, comentó que su cliente pudo haber pagado la fianza el mismo jueves por la tarde para evitar ingresar en la cárcel, pero el exconseller prefirió pasar la noche entre rejas en solidaridad con sus homólogos.
Santi Vila declaró ante la juez de la Audiencia Nacional que dimitió en vísperas de la votación de la independencia, se desmarcó del resto de exmiembros del gobierno al comparecer con un abogado propio.
Vila fue el único de los investigados que accedió a contestar a todas las partes, incluida la Fiscalía, mientras que el resto de los exconsellers optaron por responder solo a las preguntas de sus defensas, representadas por los abogados Jaume Alonso-Cuevillas y Andreu Van Den Eynde.















