Aproximadamente 44 migrantes centroamericanos que recorrieron más de cinco mil kilómetros en el Viacrucis Guadalupe Migrantes Solidarixs se entregaron a las autoridades de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) en la garita de El Chaparral con el objetivo de pedir asilo en Estados Unidos.
De un grupo de 300 hondureños, salvadoreños y guatemaltecos que salieron de sus países para huir de la violencia desde hace un mes, poco más de cuatro decenas de migrantes, de los cuales 14 son menores de edad, seis de ellos sin acompañantes, se presentaron en la frontera para pedir asilo, luego de ser asesorados por expertos.
«Migrar no es un delito. Exigimos el derecho al asilo. Muchos venimos huyendo de nuestros países», aseguró María Leticia Rubio, una hondureña que viaja con sus tres menores hijos.
Cada año, unos 200.000 migrantes indocumentados, la mayoría de Centroamérica, atraviesan México en su intento por llegar a Estados Unidos.
En el camino muchos son víctimas de robos, secuestros y asesinatos a manos de bandas criminales. El hallazgo de migrantes muertos es frecuente a lo largo de los más de 3.000 km de frontera común.
.






















