Ante las amenazas de funcionarios públicos para que Miroslava Breach revelara sus fuentes y dejara de hablar acerca del crimen organizado y sus nexos con políticos, la periodista respondió “yo por eso firmé la nota, porque yo sí tengo ovarios”.
Así lo dio a conocer el Ministerio Público (MP) durante la audiencia de vinculación de Juan Carlos Moreno Ochoa, “El Larry”, presunto asesino de la comunicadora, a través de la transcripción de una llamada telefónica entre ésta y el vocero del PAN estatal, Alfredo Piñera.
El audio, que fue encontrado en una computadora portátil en la casa donde se escondieron los atacantes, revela que el panista preguntó a Breach sus fuentes sobre el candidato del PRI a alcalde de Chínipas, vinculado al narcotráfico.
El agente del MP no exhibió la grabación, sino que hizo una transcripción de la llamada entre la corresponsal de La Jornada y el testigo protegido “Casio”, a quien Proceso identifica como Alfredo Piñera, en la etapa de pruebas.
“Casio”, que se comunicó con Breach Velducea de parte del exalcalde de Chínipas, Hugo Amed Schultz Alcaraz, le pidió revelar cómo obtuvo la información de que el candidato por el PRI, Juan Miguel Salazar Ochoa, es sobrino del líder del Cártel de Los Salazar, Adán Salazar Zamorano.
“No no no no, que tampoco chinguen, diles para que se hacen tontos, Miroslava Breach Velducea es nacida en Chínipas y no va a revelar fuentes de información, así que por favor digan quien es y que me le echen a mí, yo por eso firmé la nota porque yo sí tengo ovarios y porque sabía cómo están. A mí me han hablado a mis tíos y me dicen que están rezando el novenario por mí, entonces o sea que no jueguen”, sentenció la comunicadora.
Asimismo, “Mila”, otro testigo protegido, dio a conocer que meses antes de su asesinato, le llegó a la periodista un mensaje de Carlos Arturo Quintana, “El 80”, quien fuera máximo líder criminal en la sierra de Chihuahua del Cártel de Juárez, advirtiéndole que si viajaba a la región, perdería la vida.
Cabe señalar que un reportaje de Breach reveló que en Namiquipa, Silvia Mariscal Estrada, candidata del Revolucionario Institucional a la alcaldía en 2016, era suegra de Arturo Quintana, y que el partido retiró la postulación luego de publicarse la nota; caso semejante a los sucedido en Chínipas con Salazar Ochoa.