Citibank perdió una batalla legal para recuperar más de 500 millones de dólares que envió por un grave error a prestamistas de Revlon, lo que le obligara a endurecer sus controles internos.
El juez de distrito en Nueva York, Jesse Furman, dictaminó este martes que 10 gestores de activos de los prestamistas no están obligados a devolver más de 500 millones de dólares que Citibank dijo que transfirió por error en agosto mientras intentaba hacer un pago de intereses.
Furman encontró que no se debería haber esperado que los administradores de activos supieran que la transferencia era un error.
“Creer que Citibank, una de las instituciones financieras más sofisticadas del mundo, había cometido un error que nunca antes había sucedido, por una suma de casi mil millones de dólares, habría sido casi irracional”, declaró.
La decisión de Furman es el último golpe para Citigroup, que se encuentra en medio de un esfuerzo de un año para actualizar sus controles y tecnología subyacentes después de que los reguladores le impusieran el año pasado una multa de 400 millones de dólares por deficiencias en ambas áreas. La firma atraviesa además por un cambio de liderazgo, ya que la nueva presidenta ejecutiva Jane Fraser tomará las riendas el 1 de marzo.
“Estamos totalmente en desacuerdo con esta decisión y tenemos la intención de apelar”, declaró Danielle Romero-Apsilos, portavoz de Citigroup, en un comunicado. “Creemos que tenemos derecho a los fondos y seguiremos intentado recuperarlos completamente”.
Robert Loigman de Quinn Emanuel, el bufete de abogados que representa a las firmas de inversión, indicó que estaban “extremadamente complacidos con la decisión detallada y exhaustiva del juez Furman”.
La decisión, que Citibank con seguridad apelará, es una buena noticia para los acreedores, que se han visto envueltos en una batalla con la atribulada empresa de cosméticos del inversionista multimillonario Ronald Perelman sobre su reestructuración de mayo. Argumentaron que el pago del 11 de agosto, uno de los mayores errores bancarios en la historia reciente, saldó la deuda que mantenía Revlon con ellos en virtud de un préstamo a plazo de 2016, no parecía un error cuando llegó y era para ellos.
Los acreedores demandaron a Revlon el día después de las transferencias bancarias erróneas, alegando que la compañía de maquillaje desvió la garantía de un préstamo de 200 millones de dólares que obtuvo en 2019 al perder participación de mercado. Retiraron la demanda en noviembre, reservándose el derecho de volver a presentarla, en espera del resultado del litigio de Citibank.
Con información de Bloomberg