Inicia en París el juicio por el «robo del siglo» contra Kim Kardashian. El proceso comenzó este lunes 29 de abril en el Palacio de Justicia, donde diez acusados enfrentan cargos por el asalto ocurrido en 2016. El robo, cometido durante la Semana de la Moda, involucró el hurto de joyas valuadas en 10 millones de dólares.
La víctima, Kim Kardashian, no estuvo presente en la audiencia inicial, pero se espera que testifique el próximo 13 de mayo. El juicio, presidido por el juez David De Pas, se extenderá hasta el 23 de mayo. Aunque hay 400 periodistas acreditados, solo una parte acudió al inicio del proceso.
«Los abuelos ladrones»
Los imputados son nueve hombres y una mujer que al momento del robo tenían alrededor de 60 años. Hoy, la mayoría muestra signos de envejecimiento, como canas, dificultad auditiva y movilidad reducida.
Destaca Aomar Ait Khedache, alias “Omar el viejo”, quien se comunica por escrito debido a problemas de salud. Otro de los implicados, Didier Dubreucq —apodado “Ojos azules”— recibió permiso especial para ausentarse por sesiones de quimioterapia. El tribunal también permitió que tres acusados abandonen la sala cuando sea necesario.
Así fue el asalto a la estrella de reality
Durante la madrugada del 3 de octubre de 2016, dos hombres armados y encapuchados ingresaron al hotel donde se hospedaba Kardashian. La despojaron de su anillo de compromiso —un obsequio de Kanye West, entonces su esposo— valorado en 4 millones de dólares. Luego, la amordazaron y encerraron en el baño.
La celebridad compartía constantemente su ubicación y pertenencias en redes sociales, lo que facilitó el plan de los delincuentes. Los acusados aseguran que no fue un asalto violento, sino un “trabajo fácil”.
Un botín aún perdido y secuelas permanentes
El robo duró apenas diez minutos, pero tuvo un fuerte impacto psicológico en Kardashian. De las joyas robadas, solo se recuperó un collar hallado en la calle. Se presume que el resto fue fundido y vendido en Bélgica.
Apenas tres meses después del crimen, las autoridades lograron detener a los sospechosos. Su modus operandi, considerado anticuado, les valió el apodo de “bandidos a la antigua”. El caso se mantiene como el mayor robo a una persona en Francia en más de 20 años.
Una figura global aún más mediática
En el momento del asalto, Kardashian tenía 84 millones de seguidores en Instagram. Actualmente, esa cifra supera los 350 millones, consolidándola como una de las personalidades más influyentes del mundo.
El juicio por el espectacular robo a Kim Kardashian revive un caso que marcó un antes y un después en la seguridad de las celebridades. Mientras se desarrolla el proceso judicial, muchas preguntas siguen abiertas: ¿se hará justicia? ¿Dónde están las joyas? Y sobre todo, ¿cuánto ha cambiado la manera de proteger a las figuras públicas desde aquel incidente?


















