Sean “Diddy” Combs enfrenta acusaciones devastadoras por los abusos físicos, sexuales y psicológicos que habría ejercido contra su entonces novia, Cassie Ventura, durante años. El testimonio del escort Daniel Phillip, revelado en el juicio por tráfico sexual en Nueva York, expuso prácticas profundamente perturbadoras dirigidas por el rapero.

Phillip afirmó que Combs lo contrataba por miles de dólares para tener relaciones sexuales con Cassie bajo instrucciones precisas, llegando incluso a presenciar episodios de violencia extrema y control absoluto sobre ella.

Diddy orquestaba abusos sexuales y violencia física

En la corte, Daniel Phillip describió con detalle cómo Combs le ordenaba realizar actos sexuales con Cassie mientras él observaba o grababa desde cerca. Uno de los encuentros incluyó instrucciones explícitas sobre eyacular dentro de ella, aunque el testigo confesó haber fingido cumplir esa orden.

El escort también aseguró que masajeaba a Cassie con aceite para bebés a pedido de Diddy, quien permanecía sentado cerca, masturbándose. Todo esto, dijo, ocurría en ambientes marcados por el miedo, el abuso emocional y el uso de drogas como MDMA.

Agresiones físicas: gritos, golpes y control total

Phillip relató un incidente alarmante en el que Cassie no respondió de inmediato a un llamado de Combs. El rapero la habría arrastrado por el cabello hasta una habitación, desde donde se escucharon gritos y sonidos de golpes. Según el testimonio, la joven pedía disculpas mientras era agredida.

Estos episodios de violencia eran frecuentes, según el testigo, y formaban parte de un patrón de abuso sistemático dirigido por Combs, quien ejercía completo control sobre la vida de Cassie.

Diddy organizaba fiestas sexuales forzadas

El juicio también reveló que el rapero organizaba fiestas conocidas como “Freak Offs”, donde mujeres eran obligadas a mantener relaciones sexuales bajo efectos de drogas y grabadas sin su consentimiento. Estas reuniones, según los fiscales, formaban parte de una “empresa criminal” estructurada por Combs durante dos décadas.

Durante el proceso, se presentó como evidencia un video de 2016 en el que Combs golpea brutalmente a Cassie en un hotel de Los Ángeles, hecho que fue transmitido por CNN y que marcó un punto de quiebre en el caso.

La defensa reconoce violencia, pero niega tráfico sexual

Los abogados del artista admitieron que Combs ejerció violencia contra sus parejas, pero rechazaron las acusaciones de tráfico sexual. Alegaron que el comportamiento fue impulsado por celos y consumo de drogas, y sugirieron que las denuncias responden a motivaciones económicas.

Sin embargo, los fiscales insisten en que este caso va mucho más allá de lo emocional: se trata de una red de abuso sistemático, coerción sexual y violencia encubierta por el poder y la fama.

Las declaraciones en el juicio contra Sean “Diddy” Combs han dejado al descubierto un patrón de abusos crueles y planificados contra Cassie Ventura. La historia pone sobre la mesa los peligros de la impunidad cuando el poder, la fama y el silencio se combinan. La sociedad sigue esperando justicia.