El gobierno de Donald Trump busca elevar el gasto en defensa hasta 1.5 billones de dólares para el año fiscal 2027, lo que representaría el mayor presupuesto militar en la historia del país, ya que implicaría un crecimiento de más del 60 por ciento más respecto a 2026, con un incremento de hasta 500 mil millones de dólares en recursos para el Pentágono.

La solicitud al Congreso fue presentada el viernes por la Casa Blanca y se da en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, cuyo costo ya asciende a miles de millones de dólares. Tan solo en los primeros días del conflicto, Washington destinó más de 11 mil millones de dólares en operaciones militares, principalmente en armamento y despliegue estratégico.

Además, el Pentágono ha solicitado ampliaciones presupuestarias adicionales para reponer municiones y sostener el esfuerzo bélico, lo que podría elevar aún más el gasto total en defensa en los próximos meses.

De aceptarse, el gasto militar estadounidense quedaría muy por encima del de cualquier otra potencia mundial.

En perspectiva histórica, incluso durante las guerras de Irak y Afganistán bajo administraciones como la de Barack Obama, el gasto —ajustado a inflación— se mantuvo por debajo de los niveles que ahora propone Trump.

Para sostener este incremento, la administración plantea recortes de hasta 10 por ciento en el gasto no militar, afectando áreas como medio ambiente, educación, salud e investigación científica.

El plan también contempla aumentos salariales para militares de entre 5 y 7 por ciento, así como inversiones en nuevas tecnologías, inteligencia artificial, construcción naval y sistemas de defensa antimisiles.

Tras la noticia, analistas advirtieron que este giro marca una profundización de la política de seguridad nacional de Washington, con un enfoque en la supremacía militar global y una mayor disposición a intervenir en escenarios internacionales, incluido el Caribe.

De concretarse, el presupuesto impulsado por Trump no solo redefiniría el tamaño del aparato militar estadounidense, sino que también consolidaría una tendencia de crecimiento acelerado del gasto en defensa.