El gobierno de Estados Unidos ha suspendido temporalmente la importación de ganado mexicano debido a la detección del gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado y que había sido erradicada en el país desde 1991. La suspensión, que entró en vigor el 10 de mayo, tendrá una duración inicial de 15 días, durante los cuales se evaluarán las medidas de control implementadas por México.

Julio Berdegué, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de México, informó que la decisión fue tomada en conjunto con las autoridades estadounidenses, específicamente con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Durante ese período, se revisará la estrategia conjunta para frenar la propagación de la plaga, que desde noviembre de 2024 ha afectado a diversas regiones del país.

Para abordar la situación, México ha intensificado las acciones de control, incluyendo la dispersión de más de 800 millones de moscas estériles en áreas de riesgo identificadas en colaboración con las autoridades sanitarias de Estados Unidos. Estas medidas buscan garantizar que el movimiento de ganado sea seguro y cumplir con los acuerdos establecidos entre ambos países.

El impacto económico de la suspensión es significativo, especialmente en estados como Chihuahua y Sonora, que dependen en gran medida de las exportaciones de ganado a Estados Unidos. Se espera que la evaluación en los próximos días determine si se reanudan las importaciones o si se implementan medidas adicionales para contener la plaga y proteger la industria ganadera mexicana.