A once años de la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó el compromiso de su gobierno de esclarecer lo sucedido en Iguala, Guerrero, entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014. “Verdad y justicia, ese es nuestro compromiso”, expresó desde Palacio Nacional durante las jornadas conmemorativas.
La mandataria recordó que, como parte de los compromisos adquiridos al inicio de su sexenio, se designó a Mauricio Pazarán como nuevo fiscal especial del caso y se han realizado diversas reuniones con los familiares de los normalistas para dar seguimiento a la investigación.
Postura frente a las protestas
Sheinbaum manifestó su desacuerdo con los hechos violentos registrados en la protesta del Campo Militar 1-A, donde manifestantes derribaron una puerta con un camión y posteriormente incendiaron la unidad. Aseguró que su administración no caerá en provocaciones ni reprimirá las manifestaciones.
“No estamos de acuerdo con acciones violentas, nunca hemos estado de acuerdo. Parecen más una provocación. No vamos a caer en la provocación de que se busca que haya represión”, subrayó.
Reuniones con familiares
El último encuentro entre las familias y la presidenta, realizado el 4 de septiembre, fue calificado como desfavorable por los representantes de los padres. Según declaraciones de Isidoro Vicario Aguilar, abogado de los familiares, las autoridades no presentaron avances sustanciales en las indagatorias.
El aniversario se convierte nuevamente en un recordatorio de la exigencia social por esclarecer los hechos y dar respuestas claras.
























