El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reconoció en Madrid que a lo largo de la historia compartida entre España y México “ha habido dolor e injusticia” hacia los pueblos originarios mexicanos, y aseguró que es “justo reconocerlo y lamentarlo”.

Las declaraciones se dieron durante la inauguración de la exposición “La mitad del mundo. La mujer en el México indígena”, organizada por ambos gobiernos a iniciativa de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Albares subrayó que la muestra forma parte de un “camino de justicia y reconciliación” entre ambas naciones.

Durante su conferencia de prensa matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum celebró las palabras del canciller español y las calificó como “un primer paso” hacia el reconocimiento de la historia y los agravios cometidos contra los pueblos originarios durante la conquista.

Sheinbaum destacó que es la primera vez que una autoridad del Gobierno español habla de lamentar la injusticia. No obstante, reiteró la petición de que España ofrezca un perdón formal a México. “El perdón engrandece a los gobiernos y a los pueblos. No es humillante, al contrario, reconocer la historia, reconocer los agravios, pedir perdón o lamentar… engrandece a los gobiernos y a los pueblos”, afirmó.

La mandataria recordó que, aunque se ha hablado del “encuentro de dos culturas”, este proceso también fue violento y debe reconocerse como una invasión que marcó profundamente a los pueblos originarios.

La exhibición rinde homenaje al papel de la mujer indígena como transmisora de cultura y tradición. A través de cerámicas, textiles, esculturas y joyas, se refleja su influencia en la vida doméstica, espiritual y social.

La muestra reúne 435 piezas procedentes de diversos pueblos indígenas de México, muchas de las cuales nunca habían salido del país. Entre ellas destaca la “Diosa madre” o “Señora del cielo”, una pieza monumental de diorita de la cultura popolca, cuyo traslado requirió el consentimiento de la comunidad de Puebla.

La exposición se presenta de manera simultánea en cuatro espacios: el Museo Arqueológico Nacional (MAN), la Fundación Casa de México en España, el Instituto Cervantes y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Cada sede ofrece una perspectiva distinta del universo femenino indígena.

La comisaria de la muestra, Karina Romero, experta en arte precolombino, destacó que las piezas abarcan treinta siglos de historia de las mujeres indígenas, demostrando que las culturas de México no son vestigios del pasado, sino tradiciones vivas que aún perviven.