La Organización de las Naciones Unidas (ONU) acusó al Gobierno de Estados Unidos de violar el derecho internacional con sus ataques contra narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, que han dejado más de 60 personas muertas. El alto comisionado para los derechos humanos, Volker Türk, calificó estas acciones como ejecuciones extrajudiciales y exigió que cesen de inmediato, independientemente de los presuntos delitos imputados a las personas a bordo.

La denuncia fue presentada en un comunicado oficial y reiterada en conferencia de prensa. La ONU subrayó que los operativos estadounidenses no pueden justificarse bajo el derecho internacional humanitario, ya que no existe un conflicto armado declarado en la región. En su lugar, deben aplicarse las normas internacionales de derechos humanos, que prohíben el uso de fuerza letal sin una amenaza inminente.

La portavoz Ravina Shamdasani explicó que, con la información disponible, ninguna de las personas en las embarcaciones atacadas representaba un peligro inmediato que justificara el uso de armas letales.

Washington, por su parte, ha defendido estas operaciones como parte de su estrategia contra el narcotráfico y el terrorismo, argumentando que se enmarcan en el derecho internacional humanitario. Sin embargo, la ONU rechaza este planteamiento y recalca que la lucha contra el narcotráfico debe realizarse mediante métodos policiales, como la interceptación legal de embarcaciones y la detención de sospechosos.

El organismo internacional pidió que los hechos sean investigados de manera rápida, independiente y transparente por las instancias jurisdiccionales de Estados Unidos. Türk recordó que estas investigaciones son una obligación legal para las autoridades estadounidenses.

En paralelo, el presidente Donald Trump negó este viernes que su gobierno esté considerando ataques dentro de Venezuela, pese a reportes que apuntaban a una posible ampliación de la campaña antidrogas en la región. La declaración se produjo a bordo del Air Force One, en respuesta a preguntas de periodistas.

La aclaración ocurre en medio de crecientes expectativas sobre una expansión militar. En los últimos meses, Estados Unidos ha incrementado su presencia en el Caribe con aviones de combate, buques de guerra y miles de soldados, y se prevé la llegada del grupo de ataque del portaaviones Gerald Ford en las próximas semanas.

La campaña antidrogas estadounidense ya ha tenido impacto en el Caribe y el Pacífico oriental. Según datos oficiales, al menos 14 embarcaciones vinculadas al narcotráfico han sido atacadas, con un saldo de 61 personas fallecidas.

La semana pasada, Trump había declarado que “el territorio será el siguiente objetivo”, lo que generó especulaciones sobre posibles incursiones en Venezuela. Sin embargo, sus palabras más recientes dejaron dudas sobre si descartaba definitivamente esa opción o si aún no se ha tomado una decisión final.

De acuerdo con funcionarios cercanos a la Casa Blanca, las fuerzas armadas han presentado diversas opciones militares, incluyendo ataques contra instalaciones dentro de Venezuela, como pistas de aterrizaje. El senador Lindsey Graham aseguró que Trump le informó sobre planes de notificar al Congreso respecto a operaciones contra Venezuela y Colombia tras su regreso de Asia.

La oposición venezolana, organizaciones de derechos humanos y algunos países latinoamericanos han acusado al gobierno de Nicolás Maduro y a las fuerzas armadas de mantener vínculos con el narcotráfico, especialmente en zonas fronterizas con Colombia. Maduro, en contraste, ha negado reiteradamente estas acusaciones y sostiene que Estados Unidos busca expulsarlo del poder mediante presión política y militar.