Ya inició la migración de miles de mariposas Monarca desde Canadá y Estados Unidos hacia bosques de oyamel del Estado de México y Michoacán y, por primera vez en la historia, 500 insectos portan un diminuto transmisor pegado al tórax que permitirá estudiar su recorrido con una precisión nunca antes vista.
Las mariposas comenzaron a llegar a nuestro país entre finales de octubre y principios de noviembre, en el marco del Día de Muertos, lo que ha hecho que su llegada tenga un significado cultural y espiritual.
El punto más alto de concentración de las Monarca será a mediados de noviembre. Y es que sincronizan su migración con el acortamiento de los días, los cambios de temperatura y la disminución de la luz solar.
Su sistema de orientación también se guía por el campo magnético de la Tierra y la posición del sol, permitiéndoles navegar a lo largo de una ruta de más de 4 mil kilómetros.
Durante su estancia, entran en un estado de letargo reproductivo que les permite conservar energía hasta marzo, cuando las temperaturas comienzan a subir. Entonces regresan al norte y las nuevas generaciones completan el ciclo.
Es importante destacar que se espera la llegada de entre 60 millones y un billón de mariposas; sin embargo, debido a la tala indiscriminada, el año pasado, en el Estado de México, se registró una disminución de hasta 72 por ciento en la población de mariposas Monarca.
De acuerdo con los expertos, las mariposas “no migran por capricho o simple instinto”, sino porque las temperaturas extremas del invierno en el norte de América no son compatibles con su supervivencia.
Para celebrar la migración, Google dedicó su doodle, la animación que se coloca al inicio de la página, a este magnífico fenómeno.















