Prakazrel “Pras” Michel, exintegrante del aclamado grupo The Fugees, enfrentará una pena de 14 años de prisión tras recibir su sentencia este jueves en un tribunal federal. La jueza Colleen Kollar-Kotelly dictaminó el castigo luego de que el artista fuera hallado culpable de canalizar ilegalmente millones de dólares a la campaña de reelección de Barack Obama en 2012.
El ganador del Grammy, de 52 años, fue condenado por diez cargos, entre los que destacan conspiración y actuar como agente no registrado de un gobierno extranjero. Este veredicto cierra un proceso judicial en Washington que expuso una compleja red de influencias y lavado de dinero, con testimonios de figuras como Leonardo DiCaprio.
El Departamento de Justicia mantuvo una postura firme al señalar que el músico «traicionó a su país por dinero» y actuó con indiferencia ante los riesgos para la seguridad nacional. Los fiscales indicaron que las pautas federales recomendaban incluso cadena perpetua debido a la magnitud de la codicia demostrada.
Por su parte, la defensa calificó la condena como «completamente desproporcionada». El abogado Peter Zeidenberg argumentó que equiparar a Michel con terroristas o líderes de cárteles resulta absurdo y confirmó que apelarán la decisión. Su recomendación inicial solicitaba una pena máxima de tres años.
Las investigaciones demostraron que Michel recibió más de 120 millones de dólares del empresario malasio Low Taek Jho, quien permanece prófugo en China. Parte de estos fondos ingresaron al sistema político estadounidense mediante el uso de donantes ficticios para ocultar su origen.
Aunque los fiscales acusaron al rapero de mentir sin remordimientos y manipular testigos, la defensa sostuvo una narrativa distinta. Alegaron que la única motivación de Low para entregar el dinero no era política, sino simplemente conseguir una fotografía con el entonces presidente Obama.
El camino legal de Michel sufrió otro revés antes de la sentencia. En agosto de 2024, la corte desestimó una solicitud para repetir el juicio. La defensa había argumentado errores debido al uso de un programa de inteligencia artificial generativa en los alegatos finales, pero los jueces determinaron que esto no causó una injusticia grave.


























