El Museo del Louvre de París, el más visitado del mundo con cerca de nueve millones de personas al año, reabrió este viernes 19 de diciembre de 2025 todas sus instalaciones tras el anuncio del fin de la huelga confirmado por sindicatos y dirección. La reapertura pone fin a una semana de movilizaciones que obligaron al cierre total el lunes y parcial el miércoles y jueves (el martes no abrió por ser día de descanso).

La paralización generó pérdidas estimadas en 400 mil euros por jornada, considerando que el museo tiene una capacidad máxima de 30 mil entradas diarias. Aunque se alcanzó un acuerdo temporal, los trabajadores lo calificaron como una “tregua navideña”, ya que el preaviso de huelga sigue vigente y podría retomarse el 5 de enero de 2026.

El sindicalista Christian Galani, delegado del sindicato CGT, señaló que gran parte de los 2,200 empleados del Louvre —más de la mitad dedicados a vigilancia y seguridad— enfrentan condiciones laborales inferiores a las de los funcionarios del Ministerio de Cultura. Los trabajadores exigen aumentos salariales fijos, en lugar de la paga extraordinaria de 350 euros propuesta por las autoridades.

La reapertura atrajo a miles de turistas que hicieron largas filas en la entrada principal. Algunos lograron ingresar, como la visitante Giang Do, quien expresó sorpresa por la multitud. Sin embargo, otros como Khadija denunciaron la falta de claridad en la venta de boletos y la saturación del acceso.

La turista Iman lamentó no poder entrar tras un largo viaje, aunque reconoció la necesidad de considerar las demandas de los trabajadores. Por su parte, la extrabajadora del Louvre Houda Bensebaa, ahora en el Museo de Orsay, criticó la falta de empatía de los visitantes hacia el personal y vinculó las problemáticas del turismo con dinámicas sociales más amplias.

El Louvre ha enfrentado diversos reveses en los últimos meses: el robo de ocho joyas de la Corona francesa en octubre, el cierre de salas por fragilidad estructural y la inundación de un espacio con manuscritos egipcios. La huelga se suma a esta serie de incidentes que han puesto a prueba la gestión del museo más grande del mundo.