La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó que en México operan agentes de al menos 14 países bajo esquemas de cooperación institucional y con conocimiento del Estado mexicano. La información fue entregada a través de una solicitud de transparencia, en la que se precisó que estas actividades cuentan con acreditación y control de la Cancillería, además de coordinación con el Gabinete de Seguridad.
El reporte oficial señala que el número de agentes, sus funciones específicas y su despliegue territorial se mantienen como información reservada por cinco años, debido a que su difusión podría poner en riesgo las operaciones y afectar las relaciones diplomáticas.
La SRE reconoció la presencia de agencias de seguridad de Alemania, Australia, Chile, Colombia, Corea del Sur, Ecuador, El Salvador, Francia, Israel, Italia, Perú, República Dominicana y China.
En el caso de Estados Unidos, se informó que existen agentes de 13 dependencias federales acreditadas, entre ellas la DEA, FBI, ATF, USMS, DHS, CBP, ICE, Servicio Secreto, TSA, Departamento del Tesoro y OFAC. Todas estas colaboraciones se enmarcan en convenios bilaterales vigentes y en lo establecido por la Ley de Seguridad Nacional.
En este mismo contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum solicitó al Senado autorización para el ingreso temporal de 19 elementos de los Navy SEALs y 10 integrantes del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales de la Marina de Estados Unidos. El objetivo es participar en un programa de adiestramiento conjunto con la Secretaría de Marina (SEMAR).
De acuerdo con el oficio enviado a la Cámara Alta, los militares estadounidenses llegarán el 12 de enero de 2026 a bordo de una aeronave Hércules C-130 en el Aeropuerto Internacional de Toluca, y permanecerán en el país hasta el 15 de abril. La solicitud contempla autorización para portar armamento, conforme al artículo 76 de la Constitución mexicana.
El documento presidencial aclara que la presencia de los Navy SEALs no incluye operaciones armadas ni patrullajes, sino actividades de capacitación y entrenamiento táctico. Además, se prevé que personal de la Armada de México participe en un ejercicio equivalente en Camp Shelby, Mississippi, como parte de un esquema de reciprocidad bilateral.
La SRE y la Presidencia subrayaron que toda cooperación con agencias y fuerzas militares extranjeras se realiza bajo principios de soberanía, legalidad y control institucional, descartando cualquier tipo de intervención directa. La decisión final sobre el ingreso de tropas extranjeras corresponderá al Senado mexicano, que deberá analizar y votar la solicitud conforme a la ley.























