La división de los supermedianos vive un momento de incertidumbre luego del sorpresivo retiro del estadounidense Terence Crawford a finales de 2025. Su salida dejó vacante la cima del boxeo mundial y generó una crisis en la categoría, donde los cinturones carecen de un monarca indiscutible tras haber sido arrebatados en Las Vegas a Saúl “Canelo” Álvarez.

En este escenario, el nombre del cubano Osleys Iglesias ha cobrado fuerza. Con un récord invicto de 14 victorias, disciplina y contundencia en el ring, se ha convertido en el principal candidato para enfrentar al tapatío en su regreso programado para 2026. La Federación Internacional de Boxeo (FIB) lo posiciona como número uno en su ranking y ordenó iniciar negociaciones por el título vacante.

Iglesias ha demostrado potencia y precisión en cada combate, consolidando un estilo basado en combinaciones cortas y efectivas. Su triunfo más reciente, en septiembre ante Vladimir Shishkin, dejó buenas impresiones entre especialistas y aficionados, reforzando su papel como nueva amenaza en la categoría.

La FIB espera que Álvarez, tras recuperarse plenamente, atienda el contrato vigente con Turki Alalshikh, funcionario saudí y promotor de Riyadh Season. Solo entonces podrán avanzar las negociaciones para definir al nuevo campeón supermediano.

La salida de Crawford y la pausa de Álvarez han dejado a la división en un terreno fértil para nuevas figuras. Iglesias busca consolidarse en la élite mundial y convertirse en protagonista de una pelea que podría marcar el rumbo del boxeo en 2026.