La relación entre Woody Allen y Jeffrey Epstein era conocida desde hace años, pero nuevos correos electrónicos difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos aportan detalles inéditos sobre la frecuencia y cercanía de su amistad, así como el apoyo que ambos se brindaban frente a las críticas públicas por acusaciones de conducta sexual inapropiada.

Los documentos, incluidos en un amplio paquete de registros judiciales hechos públicos recientemente, muestran que Allen, su esposa Soon-Yi Previn y Epstein eran vecinos en Nueva York y cenaban juntos de manera habitual. En esos encuentros, intercambiaban mensajes de respaldo emocional mientras enfrentaban el escrutinio mediático.

Uno de los episodios más llamativos ocurrió en 2015, cuando Allen y Previn viajaron a Washington. Gracias a las conexiones de Epstein, la pareja consiguió un recorrido privado por la Casa Blanca. En un correo dirigido a Kathy Ruemmler, entonces consejera legal durante la administración de Barack Obama, Epstein preguntó si era posible mostrar el recinto a Previn, sugiriendo que Allen podría ser “políticamente sensible”.

Los registros oficiales confirman que Allen, Previn y Ruemmler visitaron la Casa Blanca el 27 de diciembre de 2015, aunque el presidente Obama se encontraba fuera del país en ese momento.

Los correos revelan que las cenas organizadas por Epstein contaban con la presencia de figuras destacadas del ámbito cultural e intelectual, como el presentador Dick Cavett, el lingüista Noam Chomsky y el comediante David Brenner. Epstein también asistía a proyecciones privadas de las películas de Allen e incluso lo visitaba mientras editaba sus filmes.

En una carta para el cumpleaños de Epstein en 2016, Allen describió estos encuentros como reuniones con “gran variedad de personas interesantes”, acompañadas de comidas abundantes y un servicio llamativo, con referencias que generaron polémica por su tono.

Una parte relevante de los intercambios se centra en los escándalos que rodean a Allen desde los años noventa, cuando inició una relación con Previn, hija adoptiva de su entonces pareja Mia Farrow. En esos mensajes, Allen y Epstein compararon su situación con la de Bill Cosby, quien enfrentaba múltiples acusaciones de abuso sexual.

Epstein sostuvo que el desprecio público hacia Allen se debía principalmente a la relación con Previn, a la que calificó como un “tabú públicamente roto”, minimizando el resto de las acusaciones como “ruido”.

Allen, por su parte, defendió su postura afirmando que no se disculparía ni pondría fin a su matrimonio, al considerar que su vida privada no era asunto del público.