En un comunicado, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) informó que las medidas estarán enfocadas en conservar los ecosistemas donde habita el jaguar, aplicar resultados de investigaciones científicas y promover la coexistencia entre humanos y fauna silvestre.
Durante la reunión en Yucatán, autoridades ambientales, especialistas y organizaciones civiles analizaron el escenario actual del felino. Se discutieron propuestas como el cuidado de selvas y bosques, el fortalecimiento de la inspección y videovigilancia, así como la actualización del censo poblacional.
También se abordó la erradicación de la cacería furtiva y el comercio ilegal, además de la necesidad de incrementar la colaboración interinstitucional y la participación social en su preservación.
De acuerdo con la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar, el tercer censo nacional realizado en 2025 registró 5,326 ejemplares en México, lo que representa un incremento del 10 % en los últimos años. Este avance refleja un esfuerzo conjunto, aunque persisten amenazas como la agricultura industrial, el desarrollo inmobiliario y proyectos de infraestructura, entre ellos el Tren Maya, que han impactado su hábitat.
El jaguar fue una de las primeras especies incluidas en el Apéndice 1 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) en 1973. Hoy es símbolo de la responsabilidad compartida para conservar el patrimonio natural y cultural del continente americano.























