Los líderes del sector industrial y del transporte de carga afirmaron que México dispone de un “colchón” fiscal mediante el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para amortiguar posibles presiones en los combustibles derivadas de la guerra en Irán. El anuncio se dio tras la presentación del InnovaFest 2026, donde señalaron que mantienen reuniones con la Secretaría de Hacienda y autoridades federales para dar seguimiento a la evolución de los precios internacionales.
Augusto Ramos, dirigente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), explicó que el sector está “muy cercano” a Hacienda para cuidar ese mecanismo fiscal y evitar impactos en el diésel, combustible que representa más del 90% del consumo energético del transporte de carga. Recordó que este esquema ya ayudó a contener el golpe en 2022, cuando inició la guerra entre Rusia y Ucrania.
El conflicto en Medio Oriente ocasionó que el precio del barril de petróleo superara los 110 dólares, aunque Ramos consideró prematuro hablar de cifras de afectación, ya que el impacto aún es incierto. Estimó que, en caso de materializarse un efecto, sería menor al registrado en 2022, aunque insistió en que todavía no se sabe si el aumento en los mercados energéticos alcanzó su punto máximo.
Por su parte, Alejandro Malagón, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), señaló que el gobierno de Claudia Sheinbaum mantiene reuniones con Hacienda para manejar el tema en caso de que el precio del barril se vea más presionado.
Malagón destacó que, por ahora, no existe un impacto directo en los precios al consumidor y pidió evitar especulaciones. Explicó que los mercados energéticos también reaccionan a factores políticos, como declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que influyeron en una baja temporal del petróleo.























