Una mujer acusada de disparar contra la casa de la cantante Rihanna en Los Ángeles enfrenta 14 cargos por delitos graves, incluido intento de homicidio, lo que podría derivar en una sentencia de cadena perpetua si es declarada culpable.

La sospechosa fue identificada como Ivanna Lisette Ortiz, una mujer de 35 años originaria de Orlando, quien presuntamente abrió fuego contra la residencia de la artista el pasado 8 de marzo.

Según la fiscalía del condado de Los Ángeles, Ortiz enfrenta un cargo de intento de asesinato, 10 cargos de agresión con arma de fuego semiautomática y tres cargos por disparar contra una vivienda habitada.

Las autoridades confirmaron que durante el ataque varias personas se encontraban dentro de la propiedad, entre ellas la propia Rihanna, su pareja A$AP Rocky, sus tres hijos pequeños y la madre de la cantante.

El fiscal del condado de Los Ángeles, Nathan J. Hochman, señaló que el tiroteo representó un grave riesgo para todos los presentes.

“Abrir fuego en cualquier vecindario poblado es extremadamente peligroso y pone vidas en riesgo. Este tipo de violencia será perseguido con todo el peso de la ley”, indicó.

A pesar de que entre siete y diez disparos fueron realizados, ninguna persona resultó herida. De acuerdo con reportes policiales, el incidente ocurrió alrededor de la 1:20 de la tarde, cuando la sospechosa llegó a la zona en un vehículo y disparó varias veces con un arma semiautomática contra la casa de la cantante.

Tras el ataque, la mujer huyó del lugar, pero fue localizada poco después por agentes en el área de Sherman Oaks, en el Valle de San Fernando, donde finalmente fue detenida. Durante el arresto, los oficiales recuperaron el arma que presuntamente fue utilizada en el tiroteo.

Después de su detención, Ivanna Lisette Ortiz fue presentada ante un tribunal en Los Ángeles, donde inicialmente se declaró no culpable de los cargos. Sin embargo, su abogado retiró temporalmente esa declaración, por lo que la lectura formal fue pospuesta hasta el 25 de marzo.

La jueza del caso ordenó que la acusada permanezca bajo custodia con una fianza cercana a 1.8 millones de dólares, además de imponer una orden de restricción que le prohíbe acercarse a Rihanna, a A$AP Rocky o a la residencia de la artista mientras avanza el proceso judicial.