En plena guerra en Medio Oriente, el Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció un acuerdo con Lockheed Martin, la mayor empresa de defensa, seguridad aeroespacial y tecnología en el mundo, para acelerar la producción de un misil de precisión que ayude a “superar a cualquier adversario potencial”.

El acuerdo busca reforzar la base industrial de defensa para la construcción del denominado “Arsenal de la Libertad”, que tiene como objetivo aumentar la capacidad militar del país.

Así lo declaró Michael Duffey, subsecretario de Guerra para Adquisiciones y Sostenimiento, quien también destacó que, al empoderar las armas, “se está generando una ventaja decisiva y duradera”.

Como parte del acuerdo, la empresa invertirá en la modernización de las instalaciones y equipos de prueba, lo que permitirá reducir los tiempos de producción.

Es importante destacar que la iniciativa forma parte de la Estrategia de Transformación de Adquisiciones del Departamento de Defensa y de los trabajos del Concejo de Aceleraciones de Municiones, en coordinación con el ejército y la Unidad de Defensa Económica.

Cabe mencionar que, en la guerra contra Irán, EE. UU. utilizó por primera vez los nuevos misiles de ataque de precisión de largo alcance, un “hecho histórico”, según calificó el Comando Central de Estados Unidos.

Por otra parte, la Alianza para la Resiliencia Industrial en el Indo-Pacífico (PIPIR, por sus siglas en inglés), liderada por Washington y establecida en mayo de 2024, presentó recientemente planes para fortalecer la industria militar en la región.

En ese sentido, se prevé el traslado de recursos y personal militar estadounidense de bases asiáticas a Medio Oriente, lo que ha suscitado temores y críticas por parte de países cuya seguridad depende, en gran medida, de Estados Unidos, como Corea del Sur, que ha expresado su rechazo a dicho desplazamiento.