Claudia Sheinbaum, la presidenta de México, expresó su postura sobre el avance del llamado Plan B de la Reforma Electoral. La mandataria destacó dos puntos prioritarios: la eliminación de privilegios, así como la posibilidad de que la revocación de mandato se realice a los tres años de gestión.
Señaló que la propuesta busca reducir el presupuesto destinado a regidores, diputados estatales, senadores y consejeros electorales, tanto federales como estatales. Además, consideró viable que la revocación de mandato se lleve a cabo a la mitad del sexenio, lo que permitiría evaluar la continuidad de un gobierno en un plazo más corto.
La presidenta enfatizó que lo más relevante dentro del Plan B es la reducción de privilegios, incluyendo las llamadas “pensiones doradas”, pagos millonarios que aún reciben exfuncionarios. Adelantó que este tema podría votarse en la Cámara de Diputados en los próximos días.
La mandataria también se refirió a la falta de apoyo del Partido del Trabajo (PT) en las comisiones que discuten el Plan B. Señaló que será el propio partido quien deba explicar su ausencia en el proceso legislativo.























