La contaminación de hidrocarburos en el Golfo de México se debió al vertimiento ilegal de un buque y dos emanaciones naturales, determinó el gobierno de México.

Este jueves, el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, explicó en conferencia de prensa que el primer foco de contaminación fue un buque que realizó un vertimiento ilegal el 3 de marzo en Coatzacoalcos, aunque aún no ha sido posible identificarlo porque en la zona había 13 embarcaciones, de las que cuatro todavía navegaban en aguas mexicanas y son inspeccionadas por la Armada de México, mientras que para el resto se perdió cooperación internacional.

La segunda fuente corresponde a chapopoteras (filtraciones de petróleo y gas) naturales ubicadas a cinco millas de Coatzacoalcos, cuyas emanaciones, según autoridades, han sido intermitentes y actualmente están contenidas, aunque no se descarta que vuelvan a activarse.

Una segunda fuente de emanación está a 60 millas de Ciudad del Carmen, en la zona de Cantarell, donde las emanaciones son permanentes desde enero.

Ante ello, las autoridades destacan que se analiza si el incremento obedece solo a una intensificación natural o a una eventual falla estructural en alguna plataforma, lo que se verifica con drones submarinos y buzos.

Morales Ángeles reportó que se desplegaron más de 2 mil 200 elementos, cuatro aeronaves, siete buques, 12 embarcaciones, 12 drones aéreos, dos drones submarinos y más de mil metros de barreras.

Hasta el momento, se han recolectado 430 toneladas de hidrocarburo, además de que se realizó la limpieza de 223 kilómetros de playa, mientras que se mantendrá vigilancia en 600 kilómetros de litoral y sobrevuelos permanentes para contener nuevos arribazones antes de que toquen tierra.