El piloto mexicano Sergio “Checo” Pérez, integrante de la escudería Cadillac, finalizó en la decimoséptima posición del Gran Premio de Japón, celebrado este fin de semana. La competencia fue ganada por Kimi Antonelli, quien a sus 19 años se convirtió en el piloto más joven en liderar el campeonato mundial.
Con este resultado, Pérez suma tres carreras consecutivas completadas, tras haber cruzado la meta en Australia, China y ahora Japón. A pesar de los problemas técnicos que presenta su monoplaza, el mexicano continúa mostrando regularidad y resistencia en la temporada.
El Gran Premio de Japón estuvo lleno de momentos de tensión. Uno de los más destacados ocurrió cuando Oliver Bearman, de Haas, intentó rebasar a Franco Colapinto por la parte externa de una curva. El británico perdió el control de su auto, cruzó la pista y terminó impactando contra la valla de contención. Aunque salió por su propio pie, lo hizo con visibles dificultades físicas.
La escudería Cadillac enfrenta retos para estabilizar el rendimiento de su monoplaza, lo que ha limitado las posibilidades de Pérez de competir en posiciones más altas. Sin embargo, su capacidad para finalizar las carreras refleja disciplina y constancia, cualidades que mantienen viva la expectativa de mejores resultados conforme avance el campeonato.


















