Once días después del derrumbe en la mina Santa Fe, ubicada en El Rosario, Sinaloa, autoridades continúan las labores de rescate para localizar a tres trabajadores que permanecen atrapados. El operativo busca disminuir los niveles de agua al interior de la mina para garantizar la seguridad de las brigadas y permitir el ingreso de buzos especializados.

Durante el fin de semana se instaló una bomba de 25 HP en la denominada “zona cero”, logrando reducir el tirante de agua en dos metros, lo que equivale al desalojo de aproximadamente 12,600 litros. Paralelamente, se reporta un avance de 79 metros lineales en la perforación de un barreno, mientras se analiza el retiro de material en un contrapozo.

El equipo de rescate está conformado por 353 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), Secretaría de Marina (SEMAR), Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Comisión Federal de Electricidad (CFE), autoridades estatales, brigada USAR y personal de la empresa Industrial Minera Sinaloa S.A. de C.V. En conjunto, han trabajado más de 255 horas ininterrumpidas.

Las autoridades mantienen reuniones constantes con los familiares de los mineros atrapados para informar sobre los avances y protocolos de seguridad. Se reiteró que las labores continuarán de manera permanente hasta lograr la localización de los trabajadores.

La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, expresó confianza en que los mineros puedan ser rescatados, señalando que se cree que se encuentran en una zona alta dentro de la mina. Por su parte, José Alejandro Cástulo, sobreviviente que pasó 100 horas bajo tierra, relató cómo logró resguardarse en un contrapozo tras el ingreso de lodo, mientras sus compañeros quedaron atrapados más abajo.