Irán rechazó este lunes la propuesta de tregua de 45 días impulsada por mediadores regionales. La respuesta fue transmitida a Pakistán en un documento de diez puntos, en el que Teherán insistió en la necesidad de poner fin definitivamente al conflicto, descartando un alto el fuego temporal. Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la propuesta original como “un paso muy significativo” y anunció una conferencia de prensa antes de que venza su ultimátum, fijado para la medianoche del martes.
En paralelo, Israel intensificó sus ataques contra la infraestructura económica iraní. El ministro de Defensa, Israel Katz, informó que fueron golpeados el complejo de South Pars —responsable del 50% de la producción petroquímica del país— y una planta en Marvdasht, lo que habría dejado fuera de servicio el 85% de las exportaciones petroquímicas de Irán.
Israel confirmó la muerte del jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria y del comandante de operaciones especiales de la Fuerza Quds en ataques sobre Teherán. Por su parte, Irán lanzó misiles contra Haifa, donde murieron cuatro personas, además de ataques de racimo que dejaron al menos seis heridos en el centro del país.
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, advirtió que los ataques cerca de la central nuclear de Bushehr “constituyen un peligro real y deben cesar”. La comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de que la escalada militar afecte instalaciones nucleares en la región.






















