Meteorólogos del mundo, entre ellos los de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), alertaron sobre una alta probabilidad de que se desarrolle un “Super Niño” este 2026, lo que provocaría un aumento significativo de las temperaturas globales y alteraría patrones climáticos en diversas regiones.

Los análisis climáticos de la NOAA coincidieron con los del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF, por sus siglas en inglés), y señalaron que “El Niño” de este año será el más intenso en los últimos 40 años.

Es importante señalar que el fenómeno provoca que las temperaturas sean más elevadas en una zona del Océano Pacífico ecuatoriano, es decir que se calienten más de 2 grados Celsius (3.6 grados Fahrenheit), lo que influye en sequías, inundaciones, calor extremo, huracanes y disminución del hielo marino.

El “Super Niño” podría presentarse entre este verano y otoño de 2026, pero sus efectos podrían acrecentarse hasta 2027. Entre sus efectos están las sequías prolongadas en algunas regiones y las lluvias intensas en otras.

Si se llega a concretar el “Super Niño” este año, habrá menos huracanes en el Océano Atlántico, sequías en las islas del Caribe, mayor riesgo de huracanes y tifones en el Océano Pacífico, sequías en la India, así como aumento de frecuencia de las olas de calor.