Durante su viaje hacia Argelia, el papa León XIV declaró que no teme a la administración Trump y que seguirá levantando la voz para construir la paz. Las declaraciones se dieron a bordo del avión papal, en un encuentro con cerca de 70 periodistas, luego de que el presidente de Estados Unidos lo calificara de “débil contra el crimen” y “terrible en política exterior”.
El pontífice, nacido en Chicago, respondió con serenidad y firmeza: “No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz”. Insistió en que su labor es proclamar el Evangelio y promover el diálogo entre los estados. “Demasiadas personas sufren hoy, demasiadas personas inocentes han muerto, y creo que alguien debe alzar la voz”, afirmó, subrayando que su mensaje no debe interpretarse como un ataque, sino como un llamado a la reconciliación.
El papa también ironizó sobre Truth Social, la plataforma de Trump, señalando que “ya es irónico el nombre del sitio web por no decir más…”. Estas palabras reflejan la tensión creciente entre ambos líderes, especialmente tras las críticas del pontífice a las amenazas de guerra contra Irán.
En su primera Semana Santa como pontífice, León XIV denunció “la hora oscura” que vive el mundo por la guerra y calificó de “blasfemos” a los gobernantes que buscan imponerse mediante la violencia. Además, aseguró que “Dios no bendice ningún conflicto”, reafirmando su postura contra la guerra.















