Un tribunal de apelaciones en Estados Unidos autorizó la reanudación de la construcción del salón de baile que el presidente Donald Trump busca dejar como legado en la Casa Blanca. La decisión suspende la orden emitida días atrás por el juez federal Richard León, quien había limitado el proyecto.

El panel de tres jueces determinó que la medida cautelar debía revisarse con mayor detenimiento y programó una nueva audiencia para el 5 de junio. Con ello, la obra podrá continuar mientras se analiza el caso.

El salón de baile está diseñado para recibir entre 650 y 1,000 invitados en cenas y eventos de Estado. Inicialmente, el costo estimado era de 200 millones de dólares, pero tras varias revisiones de diseño se elevó a alrededor de 400 millones.

Trump ha defendido la construcción como parte esencial de su legado presidencial, asegurando que representa un aporte significativo para la Casa Blanca y para Estados Unidos.

El juez León había resuelto que la obra debía detenerse, salvo en casos relacionados con la seguridad, como búnkeres o refugios antibombas. Sin embargo, el tribunal de apelaciones consideró necesario revisar la decisión antes de mantenerla en firme.

El presidente criticó la resolución inicial, señalando que el juez se estaba “extralimitando en sus funciones” y generando un perjuicio para el país.