El Gobierno de México y representantes del sector gasolinero firmaron un acuerdo para establecer un precio máximo de 28 pesos por litro de diésel. La medida fue anunciada tras una reunión encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en la que participaron autoridades de la Secretaría de Energía (Sener), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Profeco, Pemex, la ASEA, la Guardia Nacional y empresarios gasolineros.
La SHCP explicó en un comunicado que el acuerdo busca beneficiar la economía de las familias mexicanas y adelantó que se aplicarán acciones adicionales para continuar con la reducción del precio del combustible. Los empresarios gasolineros refrendaron su compromiso de apoyar las medidas impulsadas por el gobierno, ampliando el número de estaciones de servicio que participen en este esfuerzo.
El Gobierno de México aseguró que mantendrá los estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y trabaja en la reducción de comisiones por pagos electrónicos, tarjetas y vales. También se reforzarán la seguridad y las cadenas logísticas de suministro de combustible, además de simplificar trámites administrativos.
La presidenta Sheinbaum había señalado días antes que “no había razón” para que las gasolineras vendieran el diésel a un precio superior al acordado, lo que dio pie a la formalización del pacto.
Este acuerdo se suma a la política de estabilización de precios de combustibles iniciada en febrero de 2025, denominada Política Nacional para Promover la Estabilización del Precio de la Gasolina en Beneficio del Pueblo de México. En marzo de 2026, el gobierno renovó el convenio con la patronal de combustibles para mantener el precio de la gasolina regular en un máximo de 24 pesos por litro, en medio de la volatilidad internacional generada por la guerra en Irán.
















