El Rayo Vallecano rescató un empate 3-3 frente a la Real Sociedad en un partido lleno de polémica y emociones hasta el último segundo, correspondiente a la jornada de LaLiga.

El conjunto madrileño logró igualar en tiempo de compensación gracias a un gol del brasileño Alemao, resultado que le permite sumar un punto clave en su objetivo de mantenerse en la máxima categoría.

La Real Sociedad tomó ventaja con un doblete de Mikel Oyarzabal y un tanto del islandés Orri Óskarsson, mostrando su calidad ofensiva desde el inicio.

Por el lado del Rayo, Sergio Camello igualó momentáneamente el marcador en la primera mitad, en un duelo que rápidamente comenzó a calentarse por las decisiones arbitrales.

El partido estuvo marcado por dos goles anulados al Rayo tras revisión del VAR, lo que generó molestia en la afición local y condicionó el desarrollo del encuentro.

La jugada más polémica llegó en la segunda mitad, cuando un gol de Pedro Díaz fue invalidado tras revisión, sancionando además un penal a favor de la Real Sociedad. Oyarzabal no falló desde los once pasos y amplió la ventaja visitante.

La decisión desató la indignación en las gradas, que cargaron contra el arbitraje durante varios minutos.

Pese al golpe, el Rayo no bajó los brazos. Florian Lejeune recortó distancias en un tiro de esquina y, ya en el tiempo añadido, Alemao firmó el empate definitivo con un remate de cabeza.

El cierre del partido estuvo rodeado de tensión, incluso con la expulsión de Isi Palazón desde el banquillo por protestar.

El empate deja al Rayo con vida en la pelea por la permanencia, aunque con un fuerte sentimiento de inconformidad por el arbitraje.

En Vallecas, el resultado se celebró… pero la polémica no terminó con el silbatazo final.