La solicitud de licencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, abrió la posibilidad de que sea detenido ante las acusaciones de Estados Unidos en su contra por presuntos vínculos con el narcotráfico.

Así lo señaló el exministro de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, quien afirmó que la licencia implica la pérdida de la inmunidad procesal.

De acuerdo con el exmagistrado, el fuero “protege la función, no a la persona”, por lo que al separarse del cargo, Rocha Moya ya no cuenta con esa protección y puede ser detenido como cualquier ciudadano.

Zaldívar insistió en que, bajo este criterio, incluso no sería necesario un proceso de desafuero en el Congreso, pues la inmunidad desaparece automáticamente al dejar de ejercer el cargo.

La postura de Zaldívar fue compartida por diversos analistas constitucionales citados en medios nacionales, quienes coincidieron en que la figura del fuero está vinculada al ejercicio del cargo y no a la persona en sí.

En ese sentido, sostuvieron que una licencia —aunque sea temporal— suspende la protección, lo que abre la puerta a que autoridades ministeriales puedan actuar sin necesidad de una declaratoria de procedencia.

Es importante señalar que Rocha Moya solicitó licencia temporal a su cargo el sábado, en medio de señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos por su presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa, acusaciones que él rechazó.

Su salida permitió el nombramiento de una gobernadora interina y ocurre en un contexto de presión internacional y revisión de pruebas por parte de autoridades mexicanas.