La cantante Taylor Swift respondió a la demanda presentada en marzo de 2026 por la exbailarina de Las Vegas Maren Flagg, conocida artísticamente como Maren Wade. La artista acusa a Swift de infringir su marca registrada Confessions of a Showgirl, registrada en 2015, al utilizar el título The Life of a Showgirl en su más reciente álbum. El caso se encuentra en tribunales y busca determinar si existe confusión comercial o vulneración de derechos de propiedad intelectual.

En su escrito legal, obtenido por Variety, los abogados de Swift calificaron la acción como improcedente y señalaron que “jamás debió haberse presentado”. Argumentaron que no existe posibilidad de confusión entre el público de la cantante y el de Flagg, cuyos espectáculos se realizan en espacios reducidos y están dirigidos principalmente a audiencias mayores de 55 años.

El equipo legal de la intérprete sostuvo que la demandante no utilizaba la frase The Life of a Showgirl en sus redes sociales antes del lanzamiento del álbum. Según el documento, tras el anuncio del proyecto musical, Flagg comenzó a publicar más de 40 contenidos relacionados con Swift y el disco en plataformas como Instagram y TikTok.

Los abogados también calificaron como “absurda” la comparación entre el álbum de Swift y los espectáculos de cabaret de Flagg, insistiendo en que ambos proyectos tienen públicos y alcances distintos.

Por su parte, el abogado de Flagg, Jaymie Parkkinen, declaró a Billboard que su clienta continuará con la demanda. En un comunicado previo, difundido por CBS News, señaló que Swift habría intentado registrar The Life of a Showgirl como marca en Estados Unidos, pero la solicitud no prosperó por su similitud con la marca registrada de Flagg.

Parkkinen defendió el derecho de su clienta a proteger su identidad artística y comercial, subrayando que “la ley de marcas existe para garantizar que los creadores de todos los niveles puedan proteger lo que han creado”.

El proceso judicial sigue en curso y ambas partes continúan presentando argumentos. La resolución dependerá de si el tribunal considera que el título del álbum de Swift puede generar confusión en el mercado o vulnerar derechos previamente registrados.