La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, aseguró que el operativo realizado en la Sierra Tarahumara para desmantelar un narcolaboratorio se ejecutó en apego a la legalidad y con total transparencia. La acción permitió el decomiso de más de 55 mil litros de sustancias líquidas y cerca de 50 toneladas de precursores químicos, evitando que millones de dosis llegaran a jóvenes y familias mexicanas.

Campos aclaró que no hubo presencia de agentes extranjeros durante el procedimiento, el cual fue diseñado y ejecutado exclusivamente por instancias nacionales con experiencia en investigación criminal. “Siempre he sido respetuosa de la Constitución mexicana y de las leyes que de ella emana”, señaló, al responder a versiones que cuestionaban la legalidad del operativo.

La mandataria atribuyó los señalamientos recientes a motivaciones políticas de Morena, destacando que su administración enfrenta al crimen organizado de manera frontal. “No es lo mismo desmantelar un narcolaboratorio y combatir al crimen de manera frontal, como lo ha hecho mi gobierno, que ser un gobierno con acusaciones graves de tener vínculos con el narcotráfico”, declaró.

En este contexto, Campos informó que ordenó la creación de una unidad especializada para investigar el caso, además de dar instrucciones a la Fiscalía General del Estado para actuar conforme a derecho. “Aquí en Chihuahua no hay espacio para la impunidad ni para acuerdos en lo oscurito”, enfatizó.

La gobernadora también reiteró que no emitirá declaraciones adicionales sobre las investigaciones para no interferir en el trabajo de las autoridades competentes. Subrayó que su prioridad es la defensa de la paz y la protección de la ciudadanía, en coordinación con todas las instituciones del Estado mexicano.

Finalmente, Campos concluyó: “Vamos a seguir de frente, con firmeza, con resultados y sin distraernos, defendiendo a todo Chihuahua para asegurar la paz, preservar el estado de derecho y garantizar la libertad de las familias chihuahuenses”.