El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) advirtió que la estacionalidad de productos hortofrutícolas representa el principal riesgo para México en la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La preocupación surge ante la posibilidad de que Estados Unidos impulse aranceles o ventanas de restricción comercial contra frutas y verduras mexicanas.
Durante un seminario del organismo, Jorge Esteve, presidente del CNA, señaló que los productos más vulnerables son aquellos en los que México es altamente competitivo: tomate, berries, espárragos, fresas, aguacate y pepino. Según explicó, productores estadounidenses buscan proteger sus mercados locales en temporadas específicas, lo que podría afectar tanto a exportadores mexicanos como a consumidores norteamericanos.
Esteve recordó el caso del tomate mexicano, al que se aplicó un arancel del 17 % tras el fin de un acuerdo de suspensión. Esa medida redujo las exportaciones y provocó que, en ciertos momentos, el precio del tomate en Estados Unidos aumentara hasta un 100 % respecto al año anterior.
Por su parte, Juan Cortina, vicepresidente del CNA, coincidió en que la estacionalidad “está ganando tracción” en Estados Unidos, principalmente contra productos hortofrutícolas mexicanos. Señaló que México ha perdido entre 10 % y 12 % del mercado estadounidense en tomate, mientras que Canadá incrementó sus exportaciones 25 %, al no enfrentar las mismas tarifas.
Cortina advirtió que la presión podría extenderse a otros productos como pimiento, pepino y berries, además de la investigación en curso contra la fresa mexicana.
El exsubsecretario de Comercio Exterior, Francisco de Rosenzweig, subrayó que la estacionalidad no forma parte de los acuerdos comerciales de México y que introducirla sería un desafío mayor. “Ninguno de nuestros acuerdos comerciales tiene estacionalidad”, puntualizó, al destacar que una regulación que limite exportaciones en ciertas ventanas de tiempo sería un reto enorme.
Ante este panorama, el CNA plantea construir una defensa conjunta con productores de México, Estados Unidos y Canadá para preservar el libre comercio agrícola y evitar restricciones estacionales en Norteamérica. México sostendrá del 27 al 29 de mayo una segunda ronda de conversaciones formales con Estados Unidos, previo a la revisión del T-MEC en julio próximo.















