La agencia Standard & Poor’s (S&P) cambió de estable a negativa la perspectiva de calificación crediticia de las empresas estatales Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE), luego de haber tomado la misma medida sobre la nota soberana de México en un nivel de ‘BBB’.

Así lo dio a conocer este miércoles la calificadora, a través de un comunicado donde señaló que las perspectivas negativas “reflejan la misma perspectiva aplicada a la calificación soberana”.

Según S&P, la calificación sobre Pemex se sostiene en la expectativa del apoyo “casi seguro” del gobierno, incluso en un escenario de “estrés financiero” debido a su relevancia en los objetivos económicos, sociales y políticos del país, así como la cercana coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Al respecto, el titular de la dependencia, Edgar Amador Zamora, afirmó este miércoles que confía en convencer con “acciones” a las calificadoras de mejorar sus perspectivas sobre México, luego de que (S&P) redujera la perspectiva de la deuda soberana del país por el riesgo de una consolidación fiscal muy lenta por el débil crecimiento económico, mayores niveles de deuda e incremento en la carga de intereses.

Es importante señalar que, entre 2019 y 2025, Pemex recibió 69,8 millones de dólares en apoyo gubernamental inyectado por el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), que continuó su sucesora, Claudia Sheinbaum.

Pese a ello, el perfil crediticio independiente de la petrolera permanece en ‘ccc+’, lo que refleja una “estructura de capital insostenible”, debido a sus problemas de liquidez y altos niveles de apalancamiento.

Al igual que con la petrolera estatal, la calificación de la S&P sobre la CFE prevé que ésta cuente con respaldo gubernamental frente a un escenario de estrés financiero.

La agencia también advirtió que podría bajar las calificaciones de ambas empresas en “los próximos 12 a 24 meses si tomáramos una medida de calificación similar sobre México”, como ocurrió el martes.