El papa León XIV pidió educación en la familia y en la escuela para enfrentar la desinformación sobre los riesgos del consumo de drogas. El mensaje fue dirigido a los representantes de los países que participan en la Segunda Conferencia Internacional sobre la Lucha contra las Drogas y el Crimen Organizado de la OSCE, celebrada en el Vaticano.

El pontífice subrayó que la educación es la clave de la prevención y constituye el fundamento del desarrollo humano integral. Señaló que niños y jóvenes deben recibir información científica precisa sobre los efectos de los narcóticos en el cerebro, el cuerpo y la conducta, especialmente en un tiempo en que las redes sociales difunden mensajes que trivializan estos riesgos.

León XIV destacó que la formación debe comenzar en la familia y reforzarse en la escuela, transmitiendo conocimientos claros sobre las consecuencias del consumo de drogas. “La educación capacita a niños y jóvenes para reconocer la profunda devastación causada por las drogas”, expresó.

El papa también afirmó que la Santa Sede apoya iniciativas para establecer un sistema de justicia penal eficaz, justo y humano, capaz de prevenir y combatir la producción y tráfico de drogas ilícitas. Sin embargo, puntualizó que la verdadera justicia no puede limitarse al castigo, sino que debe incluir enfoques de reeducación y reintegración social.

En este sentido, rechazó el uso de la pena de muerte, la tortura y cualquier forma de castigo cruel o degradante, recordando la dignidad inherente de toda persona, incluso de quienes han cometido delitos.

El pontífice señaló la necesidad de programas integrales que ofrezcan tratamiento médico, apoyo psicológico y rehabilitación sostenida a quienes sufren adicciones. Propuso un enfoque multidisciplinario que considere a la persona en su totalidad, más allá de medidas represivas o permisivas.