La Federación Internacional de Gimnasia (FIG) autorizó este fin de semana a los atletas rusos y bielorrusos participar en competencias internacionales portando sus símbolos patrios. Tras una reunión del Comité Ejecutivo en Sharm el-Sheikh, Egipto, el organismo deportivo determinó el levantamiento inmediato de todas las restricciones vigentes por el conflicto en Ucrania.

La medida deja sin efecto las normas especiales aplicadas desde febrero de 2022, restituyendo el derecho de los competidores a escuchar su himno nacional en el podio. Oleg Belozérov, presidente de la Federación Rusa de Gimnasia, celebró la resolución al considerarla un paso fundamental para fortalecer la unidad de la comunidad deportiva global.

Esta amnistía institucional abarca las cinco disciplinas afiliadas al organismo eslavo: gimnasia artística, rítmica, de trampolín, acrobática y aeróbica. Con este dictamen, la federación internacional rompe con las recomendaciones del Comité Olímpico Internacional, que sugería mantener a estos deportistas en calidad de neutrales.

Los primeros atletas en competir bajo el pabellón tricolor serán los representantes de acrobacia deportiva durante las etapas de la Copa del Mundo en Bulgaria y Azerbaiyán, a finales de mayo. Posteriormente, el contingente de gimnasia rítmica y artística se integrará a las justas mundiales programadas en Alemania y los Países Bajos.

El regreso de las delegaciones con todos sus derechos oficiales generará intensos debates en el entorno geopolítico del deporte de alto rendimiento durante los próximos meses. Sin embargo, las autoridades de la gimnasia mundial priorizaron el enfoque constructivo y el principio de mantener los escenarios abiertos para todos los clasificados.